ACECHANDO A LA PRESA ACECHANDO A LA PRESA

Acechando a la presa – Discurso motivacional nº11

¿Has visto alguna vez a un tigre acechando a su presa? Es meticuloso con cada detalle y en todo momento está centrado en su objetivo. Su concentración es tan alta, que seguramente en ese momento no exista en el mundo nada más para él. Es como si ya solo existieran él y su presa. Lo tienen claro, es triunfar o morirse de hambre.

Si quieres alcanzar tus metas más elevadas, debes ser como el tigre. No debes dejar que el mundo te abrume, simplemente deja que todo desaparezca. Tienes que llegar al punto, en el que solo existen tu objetivo y tú. Al hacerlo desaparecerán todas las distracciones. Tanto de aquellas que eres consciente, como de las que no. Porque ya nada más importará, solo el camino bajo tus pies. Ya no habrá más alternativa para ti que triunfar.

No todo el mundo está hecho para seguir este camino. Solo si verdaderamente estás comprometido con tus metas, puedes seguirlo. Si no, a medio camino puedes haberlo perdido todo y nunca recuperarlo. Así que sé bien consciente, el éxito tiene un precio. Si no estás dispuesto a pagarlo, mejor no continúes. Pero tú sigues leyendo, así que dentro tuya, está esa llama que arde con rabia y quiere alcanzar la gloria.

Déjame decirte que esa llama que hay dentro tuya, es capaz de deslumbrar al mismísimo sol. Así que ya es la hora, ¡Déjala brillar y síguela! Solo tienes que poner el foco en aquellas cosas que de verdad son importantes. No dejes que nada ni nadie, te desvíe. Lo que tú creas en el fondo de tu corazón, que es el camino justo, lo será. Porque toda persona tiene su brújula interior. Así que cuando la escuches de forma sincera, existirá armonía entre quién eres y debes ser.

En ese momento, en el que te escuchas a ti mismo y ya nada más existe, serás como el tigre. Porque al escuchar a tu corazón, ya solo existirás tu y el camino que quieres recorrer. Sé que es difícil escucharnos a nosotros mismos en este mundo en el que vivimos. Pero por tu propio bien, debes hacerlo. Es la hora de que vivas tu vida, de una vez y para siempre. Ya que solo vas a tener una vida y debes aprovecharla.

Al igual que para el tigre no lograr cazar, no escuchar tu corazón significaría tu muerte. Pero no una muerte cualquiera, sino la peor de todas ellas. Pues estarías muerto en vida. Tú serías como un zombie, solo caminarías esperando a que tu agonía termine en algún momento, serías una persona que está viva, pero no existe. Acaso, ¿Quieres eso?

ACECHANDO A LA PRESA 1 ACECHANDO A LA PRESA

Sé que no, y hay alternativa. Tú tienes que ser como el tigre. No dejes que nadie más que tu brújula interior y tus sueños, te guíen. Si lo haces, al final del camino cuando el niño que llevas dentro acuda a tu lecho de muerte, estarás en paz. Porque no habrá arrepentimiento. Solo existirá agradecimiento por la maravillosa vida que le has dado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.