IMPERIO ROMANO ECONOMIA DEL IMPERIO ROMANO

Economía del Imperio Romano (Auge y caída)

¿Alguna vez te has preguntado cómo era la economía del Imperio Romano? Si quieres conocer una de las piezas clave de la grandeza de Roma, ya puedes dejar de buscar. En este artículo, te voy a contar todo lo necesario para que disipes tus dudas. Por lo que no busques más y comencemos a analizar la economía del imperio.

Sin lugar a duda, Grecia fue la cuna de la cultura occidental. Pero el imperio romano, fue quien construyó los pilares para la expansión por todo su vasto imperio, de lo que luego fueron la cultura y costumbres occidentales. Por ello, fue y es tan importante. Ya que no podríamos entender el mundo tal como lo conocemos, si no es parándonos a comprender esta etapa de la historia.

1. La aparición del Imperio Romano.

Cuenta la leyenda que los hermanos Rómulo y Remo fueron salvados por una loba cuando eran unos recién nacidos. Al hacerse mayores y conocer su historia, decidieron fundar una ciudad en el lugar en que habían sucedido los hechos.

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Sin embargo, los hermanos no se ponían de acuerdo en cuál debía ser la ubicación exacta. Así como en quién debía ser el líder. Tras una disputa en la que Remo cometió un acto considerado sacrilegio (salto el surco donde se iban a emplazar las murallas), Rómulo atravesó con su espada a Remo. Ya que quería evitar que los dioses, permitiesen que la muralla fuese violada. Los historiadores no han podido descifrar si estos sucesos son ciertos. Pero dan como válida la fecha de creación de Roma por parte de Rómulo, hacia el año 753 A.C.

2. Etapas del imperio Romano.

La duración del imperio romano a lo largo de la historia es verdaderamente amplia. Sin embargo, podemos dividirlo en distintas fases claramente diferenciadas.

  • La monarquía romana que abarca desde el 753-509 A.C.
  • La república romana va desde el 509-27 A.C.
  • El imperio romano abarca del 27 A.C. al 476 D.C.

Aunque esta es la cronología que siempre se nos enseña, debemos tener en cuenta un importante suceso acaecido en el año 395 de nuestra era. En dicha fecha el último emperador de origen hispano Teodosio, decide dividir el Imperio entre sus dos hijos. Este echo, da origen a la división del imperio en el Imperio Romano de Occidente y el Imperio Romano de Oriente.

Al observar con más detenimiento, la fecha fijada como fin del imperio romano es el 476 DC. Esta es la fecha en la que se produce la caída del Imperio Romano de Occidente. Sin embargo, si tuviésemos también en cuenta la historia del Imperio Romano de Oriente, la historia del imperio se alargaría unos 1000 años más. Concretamente, hasta la caída de Constantinopla en el año 1453 DC. Aunque quizás, conozcáis más a esta parte del imperio romano por su otro nombre, el Imperio Bizantino.

Sin lugar a dudas, si tuviésemos que ubicar una edad de oro entre las distintas etapas, elegiríamos la etapa del imperio romano (27 A.C. – 476 D.C.). Ya que durante esta época, el Imperio Romano alcanzo su máximo esplendor, extensión e influencia. Se convirtió en un vasto imperio, que abarcaba toda la cuenca del mediterráneo. Además, tras su existencia el mundo ya nunca volvió a ser el mismo. Ya que sentó los pilares de la cultura europea, que se fue construyendo a lo largo de los siglos.

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3. El modelo económico del Imperio Romano.

Antes de tratar este apartado, debo hacer una aclaración. Conocer la economía de la antigua Roma, es sumamente difícil debido a que se conservan muy pocas pruebas y documentos para poder investigarla. Por lo que todo lo que se conoce en la actualidad, son interpretaciones en base a las pruebas que se han podido encontrar.

A pesar de esta gran dificultad, los investigadores han podido construir una cierta radiografía mas o menos completa. Sin embargo, ello no quita que con el tiempo y nuevas pruebas, podamos ir conociendo mucho mejor como era la economía del Imperio Romano. En este artículo, todo lo que voy a exponer a continuación está apoyado en las investigaciones más actuales. Por otra parte, tener en cuenta que en todo momento vamos a hablar del imperio romano como tal, hasta la caída del Imperio Romano de Occidente.

La economía del Imperio Romano era predominantemente agrícola como todas las economías preindustriales. Sin embargo, halló el camino para el crecimiento y desarrollo continuo, mediante el comercio. Para analizar como el comercio se convirtió en la llave de la prosperidad del modelo económico romano, debemos analizar varios factores.

Primero que nada, Debes entender que el mercado de bienes, laboral y de capitales, funcionaron relativamente de forma eficiente. Ni de lejos eficientemente, pero mucho mejor de como lo haría durante toda la Edad Media. Este mejor funcionamiento relativo, permitió cierto grado eficiencia y una mayor especialización.

Lo anterior, es causa directa de las leyes establecidas por lo romanos para regular sus mercados. Pero a ello, debemos unir las medidas tomadas por las autoridades romanas en el plano militar, político y legal respecto al resto de territorios del imperio. Estas medidas, favorecieron un floreciente comercio a lo largo y ancho del vasto imperio que se formó. Donde el comercio a larga distancia, se convirtió en la autentica fuente de prosperidad de Roma.

3.1. La medidas tomadas por las autoridades romanas.

En el plano militar, el ejército romano contaba con dos misiones fundamentales. Por una parte, realizar la guerra para la defensa o expansión territorial. Por otro lado, mantenía despejada de ladrones y saqueadores las rutas comerciales terrestres y marítimas. La primera función, logró que cada vez fuera más grande el área de influencia económica. Ello unido al resto medidas, permitió que el mercado para el intercambio de bienes, fuese cada vez más mayor.

Por otra parte, la segunda función del ejército dio seguridad a los comerciantes para poder realizar intercambios a larga distancia. Ya que los comerciantes, sentían seguridad física para poder desplazarse con relativa tranquilidad. Es decir, sentían que ni ellos ni sus mercancías, corrían tanto peligro como antes. Por lo que estaban dispuesto a comerciar con territorios lejanos. Ello, unido al resto de medidas fue favoreciendo una continua expansión del comercio a larga distancia.

Asociado al plano político, debemos analizar la concesión de derechos que se llevó a cabo por parte de Roma. Cuando el Imperio Romano incluía en su órbita una nueva ciudad o territorio, no los trataban de forma discriminatoria. Sino que, a los nuevos integrantes, se les concedía la ciudadanía romana. Es decir, se le concedían iguales privilegios económicos y políticos.

ROMANO ECONOMIA DEL IMPERIO ROMANO

Es importante tener en cuenta que no todas las personas eran consideradas ciudadanas. Sino que para tener dicho estatus, debías cumplir una serie de requisitos. Concretamente, ser un hombre libre, poseedor de un poco de tierra y capaz de hacer el servicio militar.

Además, en el plano político se llevaban a cabo otras medidas para asegurar el dominio sobre los nuevos territorios y afianzar vínculos. Concretamente, se favorecían los matrimonios cruzados entre romanos y las personas de los nuevos territorios. Así como el respeto al culto religioso del lugar. Para esto último, participaban y se reconocían el culto a los dioses locales de los territorios conquistados.

La última de las medidas tomadas a analizar, la encontramos en el plano legal. Todas las ciudades y territorios dentro del Imperio Romano quedaban sujetas a la ley romana. Esto, implicaba protección legal en materia de derechos de propiedad y aplicación de contratos. Por lo que los comerciantes, no solo encontraron seguridad física, sino también jurídica.

Ya que cualquier conflicto legal, se resolvía conforme a la ley romana. Esto daba una gran estabilidad al comercio. Ya que este modelo, impidió que las disputas se resolviesen mediante la ley del más fuerte. Por lo que ante un marco legal estable y que funcionó con al menos cierta eficiencia, se produjo la estabilidad suficiente para estimular el comercio.

3.2. Otros aspectos a tener en cuenta.

Un aspecto que siempre ha sido muy infravalorado, ha sido el desarrollo tecnológico. En este sentido, debemos tener en cuenta los avances que se produjeron durante la edad de oro del Imperio. Estos, son importantes porque permitieron aprovechar al menos en cierto grado las economías de escala.

Entre otros avances encontramos; obras de ingeniera como el acueducto de Segovia, molinos de agua capaces de transformar un movimiento rotatorio en lineal, criaderos de peces, instalaciones para el procesado y un largo etcétera. Pero sin lugar a duda, por su importancia para el comercio terrestre, debemos reservar una mención a la red de calzadas romanas. Aunque hay que destacar que las rutas comerciales más importantes, eran las marítimas. Todo esto, permitió un aumento considerable de la producción y el comercio.

ACUEDUCTO ECONOMIA DEL IMPERIO ROMANO

Por otra parte, es interesante resaltar la situación de los mercados financieros (mercados de capitales). Ni de lejos, existía la profesionalización que sufrió el sector a lo largo de los siglos XVIII y XIX. Pero existió un mercado de pequeños bancos y acreedores, que financiaban el comercio y el consumo. La labor principal del mercado financiero, consistía en financiar las expediciones comerciales. A cambio, los comerciantes pagaban un determinado interés. Durante la época del Alto Imperio Romano (27 AC – 200 DC), solía encontrarse en tono al 1% mensual o 12% anual. Esta importante labor, permitió sufragar costes del comercio que de otra forma no se hubiesen podido cubrir.

3.3. El modelo económico resultante

Todas las leyes y medidas permitieron que las personas no produjeran únicamente para la subsistencia. Por el contrario, permitió un progresivo aumento en la división del trabajo. Lo que implicó que pasará a producirse para el mercado. Es decir, empezaron a explotarse las ventajas comparativas. Por lo que, si por ejemplo en un territorio se cultivaba mejor el trigo y en otro aceite, cada uno empezó a especializarse en el que podía hacerlo mejor.

Además, debemos tener en cuenta el circulo virtuoso que se estaba produciendo. A la par que crecía Roma y esta era cada vez más rica, compraba más producción al resto de territorios. Estos ante una demanda creciente, aumentaban la producción. Por lo que cada vez ganaban más con el comercio. Pero es que, a su vez, ante el aumento de sus beneficios podían comprar más. Por lo que pronto, toda la economía del impero se encontraba en una espiral de continuo crecimiento. Este comercio de larga distancia, favoreció el crecimiento de todas las ciudades y del comercio en general. Pero Roma, al ser el centro neurálgico de todo el imperio fue sin duda la que más se benefició.

Como hemos podido ver, las medidas aplicadas al conjunto del imperio, el relativo buen funcionamiento de los mercados, así como la seguridad física y legal lograda, permitió una explosión del comercio como nunca antes se había visto. Por lo que se fue produciendo un aumento continuo y significativo de la renta per cápita.

PROSPERIDAD ECONOMIA DEL IMPERIO ROMANO

Para que os hagáis una idea del aumento de la renta per cápita, algunos historiadores han realizado cálculos sobre esta para la península italiana durante la época del Alto Imperio Romano. En ellos, han concluido que este no fue igualado nuevamente hasta el siglo XVIII. Por lo que ya os podéis imaginar, el grado de bienestar del que disfrutaron respecto a la Edad Media. Aunque en menor intensidad, la renta per cápita aumentó también en el resto de territorios del imperio. Ya que estos, vieron favorecidos su comercio en el marco de la integración política y económica en el Imperio.

El crecimiento económico que se dio fue tal, que llevó a la ciudad de Roma a contar con más de un millón de habitantes. Seguramente, haya sido la primera ciudad del mundo en alcanzar esta cifra. Respecto a ello, debemos tener en cuenta todo lo que implica en materia de logística. Desde los primeros vertederos, hasta baños públicos. Así como, un largo etcétera de servicios necesarios para mantener a tanta población en un mismo núcleo urbano. Sin embargo, la polis no fue un fenómeno exclusivo de Roma. Sino que estas, empezaron a aparecer a lo largo y ancho del imperio. Aunque, ninguna de la magnitud y envergadura de Roma.

En definitiva, Roma sentó las bases para establecer una auténtica economía mercado. Pero no solo ello, sino que utilizó esta forma de organización económica, para construir uno de los imperios más grandes que la humanidad haya visto.

4. El colapso económico del Imperio Romano.

Los primeros síntomas de agotamiento del sistema lo encontramos en la inflación creciente que se produjo a lo largo del siglo III. La inflación genera inestabilidad para el comercio. Pero a esto, hay que sumar su consecuencia sobre los bancos y acreedores. Ya que estos, ante aumentos de la inflación deberían haber aumentado su tipo de interés para seguir siendo rentables (diferencia entre tipo de interés real y nominal). Pero por desconocimiento o causa que desconocemos, no lo hicieron. Por lo que cada vez eran menos los que se dedicaban a esta actividad.

En cuanto a las causas del colapso, existen diversas explicaciones de la caída del imperio más grande que el mundo había visto hasta entonces. Pero todas, toman su origen en la extensa epidemia de viruela que trajeron las tropas romanas de oriente próximo. Podemos decir, que esta fue el desencadenante del declive económico del Imperio Romano. En cuanto al por qué, lo vamos a analizar a continuación. Esta devastó a la población de forma muy considerable. Sobre todo, en las ciudades. Para que os hagáis una idea, el criterio general es que algunas zonas llegaron a perder hasta un tercio de su población. Por lo que tenemos una crisis poblacional en toda regla.

A causa de esta crisis, las tropas encargadas de la defensa del imperio se vieron mermadas. Por lo que para restaurar sus capacidades, incorporó nuevo personal de zonas fronterizas con diferentes idiomas y formaciones. Esto hizo, que el ejercitó que se había mostrado muy capaz hasta entonces, empezara a perder su eficiencia.

EJERCITO ROMANO ECONOMIA DEL IMPERIO ROMANO

Además, debemos recordar las funciones que tenía el ejército. Estos, eran los encargados de mantener seguras las rutas comerciales despejadas. Así como de mantener y aumentar el área de influencia económica. Atendiendo a estas funciones, ya os podéis imaginar los daños en la economía del imperio romano. Claramente, la seguridad física de los comerciantes y sus productos se vio comprometida. Por lo que actúo como freno para estos.

También, hay que tener en cuenta que la disminución del comercio se produce a la par por la contracción de la demanda. Ya que hay menos gente para comprar productos. A ello, debemos unir que disminuyó la mano de obra disponible. Por los que las capacidades productoras de la oferta, también se vieron mermadas.

Para rematar la situación, también confluyó un cambio en el clima. Por lo que los cultivos que hasta entonces habían sido rentables, empezaron cuanto menos a reducir su rentabilidad. Esto supuso un palo adicional al comercio, que se vio aún más mermado. Este impacto, seguramente se hubiese mitigado si se hubiese apoyado de forma sistemática la investigación científica. Pero al menos hacia las etapas finales del imperio, todo sugiere que no existía este apoyo.

En definitiva, vemos que los detonantes del declive de la economía del Imperio Romano fueron dos. Por una parte, la incapacidad para recuperarse de la crisis poblacional. Por otra parte, la incapacidad de los romanos de encontrar nuevos cultivos rentables. Todo esto, hizo que el comercio de larga distancia cesara y que la economía de mercado lograda a lo ancho y largo del imperio desapareciese. Es decir, los mercados siguieron existiendo pero a escala local.

Ante tal bucle de espiral negativa continua, no es de extrañar que finalmente se llegara a un colapso completo del imperio en el año 476 DC. El otrora todopoderoso Imperio Romano, se había desmoronado para siempre. Aunque no todo el imperio sucumbió. La parte oriental del imperio, consiguió recuperarse y aguanto en pie otros mil años más. Pero los días de gloria de los romanos habían terminado. Ya solo los libros de historia, serían capaces de revivir el esplendor y grandeza del imperio.

LIBRO ECONOMIA DEL IMPERIO ROMANO

5. Bibliografía.LAPIZ2 ECONOMIA DEL IMPERIO ROMANO

Neal, L y Rondo, C. (2016). Historia Económica Mundial. Alianza Editorial.

Temin, P (2017). The Roman Market Economy. Princeton University Press.

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