LA LIBERTAD

El precio de la libertad

Muchos hablan de la palabra libertad, como si no fuese más que poder llevar a cabo cualquier tipo de acto, sin ningún tipo de oposición o repercusión. Pero, ¿es esto realmente la libertad? ¿Cuál es el precio de la libertad?

La libertad no es hacer lo que quieras. Puedes levantarte de la cama, ir tranquilamente a tomarte tus tostadas y prepararte para salir a comerte el mundo. Pero también, puedes tomar la decisión de volver a la cama y no hacer nada ese día. Es verdad que al hacerlo eres libre de tomar tu decisión. Aunque piensa en la contrapartida. ¿Eres libre de tus actos o esclavo de tus acciones?

La libertad es mucho más que poder hacer lo que quieras. Es un estado de ánimo en el que cada decisión libremente escogida, te acerca un paso más a esas metas que te has propuesto.

Cualquier decisión que te aleje de todas esas metas que te has puesto, aunque las escojas libremente, no son libertad. Por el contrario, es la peor de las esclavitudes. Ya que estás siendo esclavos de tus actos. Lo que a su vez te impide cumplir tus sueños. Porque tus actos, no se corresponden con aquello que quieres alcanzar en vida.

Por tanto, el precio de la libertad es la coherencia con quien eres y quieres ser. Es sacrificar los pequeños beneficios de engañarte a ti mismo con malas decisiones. Por el objetivo de alcanzar la máxima de las libertades. El punto en el que tu alma vuela libre.

EL PRECIO DE LA LIBERTAD

Mañana, puede que ya no te quede tiempo para cumplir tu metas. Si quieres ser una persona libre el momento es ahora, no dentro de una hora. Tampoco, cuando consideres que es el oportuno. Nunca es tarde para empezar a ser libre, pero si para recuperar el tiempo perdido. Así que tu decides, ¿Quieres seguir perdiendo el tiempo o quieres ser libre?

¿Estás dispuesto a pagar el precio de la libertad?

Hay un antiguo dicho que dice que la suerte sonríe a los audaces. Esto quiere decir que el momento oportuno, aparecerá cuando estés en el camino trabajando para conseguir tus metas. No cuando te sientes a esperar por la diosa fortuna.

Si estás de acuerdo conmigo y quieres ser una persona libre. Si estás dispuesto a pagar el precio de la libertad, prepárate para luchar. El camino va a ser una lucha interna terrible, en la que no encontrarás muchos amigos que te ayuden. Pero al final, si pagas el precio de la libertad y esperas lo suficiente, encontrarás algo mucho más valioso que cualquier tesoro. Te encontrarás a ti mismo. Eso es algo que no tiene, ni nunca tendrá, precio.

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