La educación

La educación

Cuando hablamos de la educación, comúnmente se asocia a la escuela. Pero la escuela no es más que una fábrica de trabajadores. Pues en ella se nos obliga a no salirnos de las respuestas ordinarias que aprendemos con métodos estandarizados. Estos conocimientos se nos enseñan a velocidad de vértigo para cumplir con la programación vigente para ese módulo o asignatura. Sin entender que los grandes avances nacen de la comprensión y no de la cantidad de información que seamos capaces de recitar.

Entonces ¿Qué es la educación? ¿No debería ser aquella la cuál expande nuestras mentes a un nivel más elevado? ¿En la que la especie humana recurre como refugio al conflicto, allí donde encontramos el progreso? Este último no puede existir en la limitación de las respuestas y en tachar una idea por no corresponderse a las reglas pasadas. Donde si la respuesta se sale de lo comúnmente aceptado esta se desecha.

Somos seres humanos y como tales tenemos la maravillosa cualidad de pensar y vaya que sí es maravillosa. Como si no, se explica la transformación de un lienzo en blanco en el más hermoso de los paisajes. La existencia edificios que rasguen el tejido del cielo. Y hasta ser capaces a partir de un folio con números de viajar a la mismísima luna.

La educación es nuestra máxima expresión y esta no se puede desarrollar en una escuela que se auto impone como un candado. La educación es la vida misma con sus vaivenes, es la claridad de seguir tu corazón allá donde vayas, aprender aquello que amas y  de nunca rendirte. Es aquella que lleva a hombres y mujeres al espacio en su afán de ir más lejos de lo que nadie ha ido nunca. Ella inspira a la mismísima libertad y ilumina tu interior de la ignorancia con las que nos ha tocado nacer. Y no contenta con eso, es la misma que nos ha mantenido firmes ante la adversidad cuando solo hemos querido rendirnos.

Esta es la educación, hace soñar con mundos mejores, te hace romper con la anterior y en la incomprensión del mundo que nos rodea, incluso te puede hacer un incomprendido a ojos de los demás. Aunque sinceramente que más da esto último, una vez un gran hombre dijo: Tu tiempo es limitado así que no lo malgastes viviendo la vida de otras personas (Steve Jobs).

 

Lo que os quiero decir con esto es que no permitáis que nada os limite,  todo progreso nace de los errores y solo tendréis una vida y una oportunidad de hacer aquello que amáis, seguir siempre vuestros corazones y nunca tengáis miedo a equivocaros, al final de vuestra vida lo importante será estar orgulloso de ese bello mundo que dejéis atrás y no de los títulos que obtengáis en vida.

La vida puede ser maravillosa atreveros a soñar, a equivocaros, a ser unos incomprendidos y atreveros sobre todo a ser ustedes mismos.

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