PRODUCTO INTERIOR BRUTO PROBLEMAS USO PRODUCTO INTERIOR BRUTO

Problemas uso producto interior bruto.

El PIB (producto interior bruto) es un indicador económico. El mismo, permite conocer de forma aproximada la cantidad producida de bienes y servicios por una economía, en un determinado periodo. Además, dicha cantidad es susceptible de una valoración económica.

El PIB se ha usado comúnmente para expresar el nivel de bienestar material general de la población del país, o región estudiada. Ya que se toma como supuesto, que cuanto mayor sea el PIB de un país o región y menor sea la cantidad de habitantes, más rico serán en conjunto y de forma individual, las personas de este. A esta última relación entre población y producción, es a lo que se conoce como PIB per cápita (PIBpc).

Por otro lado, tras la teoría del interés, el dinero y la ocupación desarrollado por Keynes, pudimos observar la relación que existe entre los distintos agregados económicos. El flujo que se establece por Keynes, nos demostró que el crecimiento de este indicador (PIBpc), supone una mejora de las condiciones de vida generales. Ya  que según la teoría, al aumentar el dinero a gastar por parte de los hogares, aumenta el consumo. Por lo que, al aumentar este se «calientan´´ los mercados e impulsa la actividad economía. En última instancia, ello repercutiría en una mayor bienestar.

PROBLEMAS USO PRODUCTO INTERIOR BRUTO

A este argumento sobre el supuesto bienestar que aporta el PIBpc, le han salido detractores. Naomi Klein en su libro Doctrina Shock, revela un estudio realizado por economistas desmontando dicho argumento. En él, se muestra cierto que el crecimiento del PIBpc y el bienestar, están relacionados para economías subdesarrolladas. Pero cuando se pasa cierto grado desarrollo, la correspondencia entre crecimiento asociado al PIB y bienestar social se pierde.

Una reflexión sobre los problemas en el uso del producto interior bruto.

Bajo mi punto de vista, el PIB y el PIBpc, son un buen indicador mientras no se cuenta con herramientas más sofisticadas. Ya que, si profundizamos en como se están repartiendo esos nuevos rendimientos, podríamos llegar a observar situaciones inequidad. Es decir, que un pequeño grupo de personas se esté quedando la mayor parte del excedente asociado al crecimiento. Por lo que, tendríamos un problema de desigualdad.

Si ese pequeño grupo de personas obtienen unos rendimientos tan abultados que inflan el PIB en una cantidad considerable, estaremos asistiendo a un escenario en el que se rompe la relación PIBpc y bienestar. Puesto que, es verdad que el PIB en su conjunto este subiendo. Pero la gran mayoría de personas, atendiendo al esquema propuesto, mantendría rendimientos muy parecidos o incluso menores.

Quizás el PIBpc nos haya sido y nos sea muy útil para medir el bienestar. Pero, ¿No ha llegado la hora de mirar al futuro y utilizar los nuevos indicadores que han ido apareciendo? Estos nos permitirán una mejor compresión de la realidad. Lo que nos dará la capacidad para poder llevar a cabo mejores políticas. No solo para mejor nuestra generación, sino también por las miles que aún están por venir.

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