UN VIAJE POR EL ESPACIO UN VIAJE POR EL ESPACIO

Un viaje por el espacio – Historia de motivación nº2.

Recuerdo un mundo hermoso, vegetación exuberante con ríos que discurrían por senderos que parecían colocados allí siguiendo algún tipo de plan mágico. Recuerdo las playas de suave arena en los que relajarse y tomar el sol, el ruido de sus olas rompiendo contra la orilla calmaban cualquier mal interno que pudieses sentir. Aún están nítidas en mi mente aquellas barbacoas con familiares y amigos, todos disfrutando de la compañía mutua, mientras el limpio aire de la montaña corría por mis pulmones. En realidad, parece que todo esto sucedió ayer en mi mente y ojalá fuese así.

¿Qué queda hoy de todo aquello? Ha pasado ya tanto tiempo, me empiezo a preguntar si ha sido todo un sueño, o realmente lo que hay en mis recuerdos sucedió. Es inútil tratar de buscar un culpable de cómo hemos llegado hasta aquí, pero la realidad es que entre todos hemos dejado a nuestro planeta agonizante. Cada día que pasa, nos da más muestras de que nuestro tiempo aquí ya ha pasado. Con el tiempo, se convertirá en otra fría roca flotando en el espacio.

Nunca como individuos y especie, hemos afrontado un desafío mayor. La realidad es que nos jugamos todo en esta empresa, un viaje a lo desconocido a través del espacio. Jamás nos hemos visto obligados a superarnos en tantos ámbitos como lo tenemos que hacer ahora. Sin lugar a duda, muchos se han rendido y dejado atrás cualquier resquicio de aquello que nos hace más humanos, luchar cuando todo está perdido. Pero esta situación no quiere decir que no haya esperanza. Mientras luchemos con ahínco por alcanzar nuestro objetivo, incluso aunque solo lo hiciera uno de nosotros o mañana fracasemos y nos veamos abocados a la extinción, no perderemos. Porque siempre habremos estado dispuestos a seguir adelante.

Es precisamente afrontando las dificultades y luchando por aquello que ahora soñamos recuperar, donde nos podremos demostrar a nosotros mismos y la vida, si somos auténticos gigantes o teníamos los pies hechos de barro. No solo eso, cuanto más veamos la cara oscura de la vida, más estaremos capacitados para valorar todo aquello hermoso que nos ofrece la misma. Es únicamente decisión nuestra, dejar que esa oscuridad nos consuma o hacerla pasar a formar parte del combustible que nos haga brillar de nuevo.

UN VIAJE POR EL ESPACIO 1 UN VIAJE POR EL ESPACIO

De todos los objetivos que hemos tenido como especie, esta es una de esas pocas veces que ya no solo luchamos por nosotros mismos, sino por la vida en general. Los que seguimos en la lucha, lo hacemos bajo la creencia absoluta de que aspiramos a la construcción de un futuro mejor. Por ello, lo consigamos o no, debemos hacer nuestros mejores esfuerzos. Cada uno en su ámbito, tiene que dar lo mejor de sí pensando no solo en su interés, sino en aquello que aspiramos a representar.

Hemos heredado un mundo en ruinas y lo terminamos de destrozar. Aunque como he dicho no todo está perdido, la ciencia y exploración espacial nos dan la posibilidad para hacer que aquellos que vengan detrás nuestra, opten a ver con sus propios ojos en otros mundos todo lo maravilloso que perdimos en este.

Me entristece pensar que seguramente durante generaciones, nuestros descendientes no podrán observar la majestuosidad de la naturaleza como nosotros lo hemos hecho. Pero a pesar de ello, cada ápice de esfuerzo valdrá la pena. No supimos cuidar lo que teníamos, pero ello no quita que no seamos merecedores de una nueva oportunidad para hacer las cosas bien. Si resultase que al final no lo somos, al menos, no se dirá que no luchamos hasta el final por lo que creemos una causa justa.

Estas son las palabras de un anciano, alguien que ya ha vivido y frases que para muchos de los de hoy carezcan de sentido. Con cada día que pasa, me convierto cada día más en un fantasma del pasado, un vestigio de otra era. Pero de corazón espero que, en un futuro no tan lejano, alguien en algún otro rincón de este universo, sin nada que ver conmigo si así debe ser, pueda llegar a sentir algo parecido a lo que podíamos sentir en este hermoso mundo, ojalá pueda llamar a ese mundo hogar.

¿A quién de entre nosotros no le gustaría sentir nuevamente la maravillosa brisa marina y tener la suave arena entre sus pies, el agua bailando al son de las olas recorriendo la orilla, mientras te toca y se aleja de ti, alzar la vista y ver en cada rincón, como todos los seres vivos pequeños y grandes, practican a ese juego llamado vida? Si lo logramos, si escapamos de esta hecatombe y hacemos que la vida se abra paso, habremos trascendido como especie.

……………….

Varias generaciones después…

Hoy hemos aterrizado en este nuevo mundo, todo es tan extraño. Aquello que leíamos y estudiábamos en libros sobre la naturaleza, aquí no solo lo podemos visualizar en nuestra mente o verlo en hologramas, sino que resulta que es todo realidad. Lo he visto miles de veces en las imágenes y hologramas que me han enseñado mis padres y en instituto. En los hologramas era prácticamente real, pero no puedo expresar lo que siento ahora mismo, todos mis sentidos están conectados. Tengo una extraña sensación, es como si hubiese vivido toda mi corta vida en un plácido sueño y ahora despertase, mostrándoseme el mundo en todo su esplendor; agua, vegetación exuberante y una curiosa fauna.

UN VIAJE POR EL ESPACIO

Las frías parades de metal en las que he estado encerrada todo este tiempo, han sido mi hogar y he compartido los mejores momentos de mi vida entre ellas. Pero el mundo que ahora se abre ante mí, la libertad de recorrer caminos sin trazar, o encontrar cada día nuevas especies de plantas y animales a las que conocer y entender, es demasiado emocionante. Siempre nos han hablado de lo maravilloso que llegó a ser nuestro planeta de origen, y ahora, creo que empiezo a entender a que se referían.

Al otro lado de la colina donde hemos aterrizado, hay una playa muy extensa en forma de media luna. Mañana iré hasta allí, pero ya desde la lejanía, no tengo duda de que es la imagen más bella que he visto nunca. Me emociona averiguar que me espera allí, según los informes de los que mis padres han estado hablando, en este planeta no parece haber vida inteligente, por lo que este nuevo mundo tiene un gran potencial para que dentro de poco lo podamos llamar hogar.

Sé que es pronto, pero ya me imagino construyendo mi casa cerca de la playa, quizás un poco adentrada en el bosque que se ve desde esta colina. La suerte parece que nos ha sonreído, porque vamos a tener la oportunidad de crecer y envejecer construyendo, así como cuidando este maravilloso nuevo mundo. Nuestros antepasados destruyeron su planeta, pero estoy segura de que esta vez la historia será diferente. Ahora, tenemos claro el valor de lo que tenemos, así como que si no cuidamos esta perla en medio del frío universo, la perderemos como ya sucedió con nuestro planeta natal.

Respecto a los antiguos, no queda sino darle las gracias a aquellos que nunca se rindieron. Nos creyeron merecedores de una nueva oportunidad, aun cuando ellos vieron finalmente sus aspiraciones condenadas. Sin ellos y su voluntad indomable, jamás habríamos logrado llegar tan lejos. No solo ya como individuos, sino también como especie. No sé que pensarán los demás, pero hoy me siento orgullosa de poder decir que soy un ser humano.

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