8 1 Y SI SE EQUIVOCAN

¿Y si se equivocan? – Discurso motivacional nº8

No puedes hacerlo. Las personas que hacen eso, son distintas a ti. Tú no vales para eso. Solo lo haces por llevarme la contraria. ¿Conoces estos mensajes o te resultan familiares? Pues es hora de que te preguntes, ¿Y si se equivocan?

Ante situaciones como estas, déjame decirte que están todos equivocados. No puedes darles el gusto de que se salgan con la suya. Es vital para tu felicidad, que persigas tus sueños independientemente de lo que digan, así como del resultado que consigas. Para ello, tienes que dar el doble, triple o lo que sea necesario de tu esfuerzo. Si lo haces, todos ellos tarde o temprano se equivocarán.

Sé que es difícil. Porque cuando te acostumbras a oír mensajes como esos y decides no rendirte, te sientes solo en el mundo. Es normal que lo hagas. Mientras tú te mantienes firme en tu lucha e ideales, otros parecen incentivados en destruir aquello que sueñas o crees. Si tus intenciones son puras, no te tratan así porque atente contra ellos, sino porque les haces sentirse inferiores. Ellos piensan; si tú lo logras, cómo voy a estar a tu nivel. Quizás, esas personas ni si quiera sean conscientes de estos razonamientos. Pero te puedo asegurar, en tu periplo por este mundo, encontrarás muchas personas así.

Además, ante un alijo de continuas críticas, es posible que muchas veces dudes de ti mismo. Al principio, seguramente debas enfrentar muchos fracasos antes de ver ningún éxito. Es el momento más peligroso. Ya que no sería nada descabellado, empezar a creer muchos de los mensajes negativas que repiten una y otra vez. Pero déjame decirte que en la mayoría de ocasiones, el éxito no es más que el perfeccionamiento de tus fracasos. Así que debes empezar a amar tus fracasos. Porque ellos, van a ser la llave que te den la oportunidad de mejorar. En última instancia, potenciarán tu hambre de victoria y espíritu, acercándote cada vez más al éxito.

¿Lo has intentado 300 veces y no te sale? Pues estás tardando en empezar con la 301. Este juego no se puede terminar cuando las cosas se ponen feas. Esto se termina, cuando lo logres. Si realmente vale la pena, ese momento va a tardar en llegar.

Tienes una gran ventaja, eres la única persona con poder suficiente para decidir cuál es la derrota definitiva. Por lo que, si de verdad quieres ganar y que esa derrota final no llegue, la decisión es completamente tuya. Tan solo, levántate de cada fracaso como si fuera algo natural y buscar nuevas alternativas. Al hacerlo de forma continua, llegará un momento en que tu victoria sea inevitable. Acaso, ¿existe forma de parar lo que es imparable?

Pero no nos vamos a engañar, sé que el miedo es fuerte en tu interior. A veces, incluso sentirás que el mismo peso del universo quiere hundirte. Seguramente, sientes que cada paso es igual al anterior. Es como si por más que avances, te mantienes en el sitio. ¡Pues no es así! Cada paso, por muy pequeño que sea, te acerca a tus objetivos. No hay nada que haga avanzar más que un pequeño paso. Porque cuando unes muchos pequeños pasos, recorres el camino. Pero además, lo habrás hecho casi sin darte cuenta.

Es la hora de que ignores al mundo. Si todas las apuestas están en tu contra, demuestra que se equivocan. Esta es tu puñetera vida y la tienes que vivir como te sale de las narices. Si finalmente te estampas, que así sea. Te vas a levantar y terminarás triunfando si te mantienes en la lucha.

Sé que estás destinados a hacer lo que sea que quiera que hayas venido a hacer en este mundo. Aunque solo tú, podrás decidir qué es. Lo triste, sería que prives al mundo de todo lo que tienes para regalarle. Por lo que simplemente elévate como el amanecer y eclipsa con tu luz a aquellos que pronosticaban tu caída. Te aseguro que esa será la mayor de tus victorias.

Y SI SE EQUIVOCAN

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